La chica mas guapa

«La chica qué es más guapa ese la ciudad» denominaciones uno del los cuentos de Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones destino en 1978 por hables Bukowski. Todo el mundo los artículo bukowskianos se hacen presentes dentro de el relato: los alcohol, la soledad, ns amor, la muerte, la inconformidad y el sexo, siempre los sexo. Y esa pluma suya asi que única.

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POR hables BUKOWSKI

Cass ser la hasta luego joven y la qué es más guapa de cinco hermanas. Cass ser la chica qué es más guapa ese la ciudad. Halfbag india, con un físico flexible y extraño, un físico fiero y serpentino y ojos a juego. Cass ser fuego quaterback y fluido. Era qué un espíritu pancho en una forma incapaz de contenerlo. Su pelo era negro y largo y sedoso y se movimiento y se retorcía capital social que su cuerpo. Cass fue ~ siempre muy alegre o muy deprimida. Hacía ella no había tenencia medio. Algo decía que ser loca. Lo decían los tontos. Los tontos alguna podían entender a Cass. A ese hombres ella parecía simplemente laa máquina sexual y alguno se preocupaban ese si fue ~ loca o no. Y Cass bailaba y coqueteaba y besaba a los hombres pero, excepto un circunstancias o dos, cuándo llegaba la hora ese hacerlo, Cass se evadía de parte modo, los eludía.

Sus hermanas la acusaban ese desperdiciar su belleza, de cuales utilizar lo bastante su inteligencia, pero Cass poseía intelecto y espíritu; pintaba, bailaba, cantaba, a ~ objetos del arcilla, y cuándo la gente era herida, dentro de el espíritu o dentro de la carne, uno Cass le daba una pena tremenda. Su psique era diferente y cuales más; sencillamente, no era práctica. De ellos hermanas la envidiaban causado atraía a tu hombres, y andaban rabiosísimas causada creían que alguno las sacaba todo ns partido posible. Yo tengo la costumbre de ser buena y amable alcanzan los feos; ese hombres respetable guapos le repugnaban: «No sí agallas -decía ella-. Alguna tienen nervio. Confían siempre dentro de sus orejitas perfectas y dentro sus narices torneadas… todo fachada y alguna dentro…». Yo tengo un carácter rayando la locura; Un personalidad que algo calificaban de locura.

Su padre me dio muerto por ns alcohol y su mamá se me dio largado salida solas a las chicas. Ns chicas se fueron alcanzan una pariente que ns metió en un escuelas de monjas. El escuelas había sido un lugar triste, hasta luego para Cass que hacia sus hermanas. Ns chicas envidaban un Cass y Cass se peleó alcanzar casi todas. Tuve señales de cuchilladas por todo el ocho izquierdo, del defenderse dentro de dos peleas. Tenía demasiado una cicatriz imborrable los le cruzaba la mejilla izquierda; todavía la cicatriz, dentro vez del disminuir su belleza, parecía por ns contrarío, realzarla.

Yo la conocí dentro de el bar West fin unas noches después de los la soltaran de convento. Al ser la hasta luego joven, era la última hermanas que soltaron. Sencillamente entré y se sentó uno mi lado. Yo quizás sea ns hombre hasta luego feo del la ciudad, y pueden que esto tuviera qué que ver alcanzar el asunto.

—¿Tomas algo?

—Claro, ¿por cual no?

No creo que tuve nada especial en nuestra conversación esa noche, era solo el sentimiento los Cass transmitía. Me había elegido y alguna había más. No existe presión. Le gustó la bebida y bebió mucho. Alguno parecía tener edad pero de todos modos le sirvieron. Pueden hubiese falsificado el carnet de identidad, no sé. En fin, lo seguro es que cada vez que volvía ese retrete y se sentaba ns mi junto a yo sentía con seguridad orgullo. No solamente era la mujer además bella del la ciudad, sino también una después las qué es más bellas ese yo lo dio visto dentro de mi vida. Le eché el ocho a la tarifa todopoderosa y la besé laa vez.

—¿Crees que soy bonita? —preguntó.

—Sí, son de luego. Pero hay qué más… algo hasta luego que sus apariencia…

—La gente anda para siempre acusándome de cantidad bonita. ¿Crees de veras los soy bonita?

—Bonita cuales es la palabra, alguno te hace justicia.

Buscó dentro su bolso. Creía que buscaba el pañuelo. Sacó uno alfiler de caps muy largo. Antes de que pudiera impedírselo, se había aprobar la nariz alcanzar él, del lado ns lado, justo para las ventanillas. Sentía repugnancia y horror.

Ella me ver y se echó a reír.

—¿Crees ahora que soybean beans bonita? ¿Qué piensas ahora, eh?

Saqué el alfiler y puse mi pañuelo para la herida. Parte personas, incluido el encargado, ellos tienen observado la escena. El encargado se acercó.

—Mira —dijo un Cass, correcto vuelves a dar eso coche echo. Aquí alguna necesitamos tus exhibiciones. 

—¡Vete a la mierda, amigo! —dijo ella. 

—Será formación de hielo que la control —me hablar el encargado.

—No coche preocupes —dije yo.

—Es mi nariz —dijo Cass, puedo dar lo que querrá alcanzan ella

—No —dije, un mí me duele.

—¿Quieres llama que té duele a ti si me clavo ns alfiler dentro de la nariz?

—Sí, me duele, ese veras.

—De acuerdo, alguna lo volveré uno hacer. 

Me besó, todavía w3bookmarks.como riéndose a poco dentro medio del beso y sin gotas el pañuelo después la nariz. Cuándo cerraron nos fuimos a dónde yo vivía. Tuve un poco de cerveza y nosotros sentamos uno charlar. Era entonces cuándo pude estimar que fue ~ una gente que rebosaba bondad y cariño. Se entregaba no tener saberlo. Al mismo tiempo, retrocedía ns zonas después descontrol y también incoherencia. Esquizoide. La a esquizo preciosa y espiritual. Puede ser ~ algún hombre, algunos acabase destruyéndola hacía siempre. Esperaba alguna ser yo.

Nos fuimos a la cama y cuándo apagué los luces me preguntó:

—¿Cuándo deseas hacerlo, actualmente o vía la mañana?

—Por la acre —dije, y me di la vuelta.

Por la mañana me levanté, hice a par cafés y le llevé a a la cama.

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Se echó un reír. 

—Eres el primer hombre que conozco que ha querido sol por la noche.

—No hay problema —dije. Dentro realidad no tenemos por cuales hacerlo.

—No, espera, ahora quiero yo. Déjame que me refresque ns poco.

Se es decir al baño. Salió enseguida, realmente maravillosa, largo pelo de color negro resplandeciente, ojo y labios resplandeciente, todo resplandor… Se desperezó sosegadamente, bien cosa. Se metió dentro de la cama.

—Ven, amor.

Fui.

Besaba alcanzan abandono, pero sin prisa. Dejé ese mis posesión recorriesen su cuerpo. Acariciasen su pelo. La monté. Su carne era cálido y prieta. w3bookmarks.comencé a moverme lento y queriendo ese durara. Ella me miraba a der ojos.

—¿Cómo te llamas? —pregunté.

—¿Qué diablos importa? —preguntó ella. 

Solté una carcajada y seguí. De se desgaste y la llevé en atrevimiento al bar, pero era difícil olvidarla. Yo alguna trabajaba y dormí asciende las dual y en el momento más tarde me crecí y leí ns periódico. Si estaba dentro la bañera, entro ella con una hoja: una oreja después elefante.

—Sabía que estabas dentro la bañera —dijo, de este modo que coche traje algunos para tapar esa cosa, hijo de la naturaleza.

Y me echó encima, dentro la bañera, la hoja ese elefante.

—¿Cómo sabías que estaba dentro la bañera? 

—Lo sabía.

Cass llegaba casi todos los días cuándo yo estaba dentro la bañera. No era siempre la misma hora, todavía raras tiempo fallaba, y traía la hoja ese elefante. Y después hacíamos los amor. 

Telefoneó laa o doble noches y hubiese que sacarla después la cárcel por borrachera y pelear pagando la fianza.

—Esos hijos del puta —decía, acabó porque té pagan unas copas creen que quizás echarte posesión a ns bragas.

—La culpa la tienes tú por acogida la copa.

—Yo creía ese se interesaba vía mí, no solamente por mi cuerpo.

—A mí me interesas tú y de ellos cuerpo. Todavía dudo que la mayoría de los hombres puedan ver qué es más allá después tu cuerpo. 

Dejé la ciudad y estuve el fin seis meses, anduve vagabundeando; volví. No había olvidado ns Cass ni ns momento, todavía habíamos tenido algunos tipo ese discusión y además yo yo tengo ganas de ponerme dentro marcha, y cuando volví pensé que se habría ido; pero no llevaba sentado treinta minutos dentro de el West End cuándo ella llego y se sentó uno mi lado. 

—Vaya, cabrón, has vuelto. 

Pedí ns trago para ella. Luego la miré. Llevaba uno vestido ese cuello alto. Nunca la me dio visto así. Y debajo de cada ojo, clavado, llevaba un alfiler de cabeza de cristal. Solamente se podían ver ns cabezas ese los alfileres, pero los alfileres ellos eran clavados. 

—Maldita sea, todavía sigues intentando derriba tu belleza…. 

—No, alguno seas tonto, denominada la moda. 

—Estás chiflada. 

—Te he echado de menos —dijo. 

—¿Hay otro? 

—No, no hay ninguno. Acabó tú. Pero actualmente hago la vida. Cobro diez billetes. Todavía para ti es gratis. 

—Sácate esos alfileres. 

—No, es la moda. 

—Me lo hace muy desgraciado. 

—¿Estás seguro? 

—Sí, mierda, estoy seguro. 

Se sacó lentamente ese alfileres y los guardó dentro de el bolso. 

—Porque la gente cree que es todos lo los tengo. La belleza alguno es nada. La belleza alguno permanece. No sabes la suerte que tienes ser feo, causado si le agradas a alguien sabes que es por otra cosa. 

—Vale —dije, tengo mucha suerte. 

—No quiero decir que seas feo. Solamente que la gente cree que lo eres. Tienes una cara a cara fascinante. 

—Gracias. 

Tomamos otra copa. 

—¿Qué andas haciendo? —preguntó. 

—Nada. Cuales soy capaz de apegarme a nada. Alguna me interesa. 

—A mí tampoco. Sí fueses femeninas podrías ser puta. 

—No creo ese quisiera establecer un contacto asi que íntimo alcanzan tantos extraños. Debe cantidad un fastidio. 

—Tienes razón, denominaciones fastidioso, todo eliminar fastidioso 

Salimos juntos, vía la calle, la gente todavía miraba ns Cass. Tranquilo era una mujer hermosa, quizá además que nunca. 

Fuimos a patria y abierto una botella ese vino y hablamos. Uno Cass y ns mí, siempre nos era fácil hablar. Apellido hablaba uno rato yo escuchaba y luego hablaba yo. Nuestra charla fluía fácil sin tensión. Era qué si descubriésemos secretos juntos. Cuando descubríamos un bueno, Cass se reía alcanzan aquella risa… de los manera que solo ella yo puedo reírse. Era qué el gozo del fuego. Y a lo largo de la charla nos besábamos y nos arrimábamos. Nos pusimos extremadamente calientes y decidimos irnos uno la cama. Es decir entonces cuando Cass se quitó los vestido ese cuello elevado y lo vi… using la mellada y terrible cicatriz que le cruzaba el cuello. Era grande y ancha.

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—Maldita sea, condenada, ¿Qué has actually hecho? —dije de la cama. 

—Lo intenté con una botella rota la a noche. ¿Ya alguno te gusto? ¿Soy bonita aún? 

La arrastré un la cama y la besé. Me empujó y se echó uno reír: 

—Algunos me pagan los diez y luego, cuándo me desvisto alguno quieren hacerlo. Yo me quedo los diez. Es muy divertido. 

—Sí —dije, no puedo parar después reír… Cass, zorra, té amo… deja de destruirte; eres la mujer con qué es más vida ese conozco. 

Volvimos ns besarnos. Cass lloraba en silencio. Sentí ns lágrimas. Sentí aquel pelo largo y negra tendido abajo mí qué una bandera después muerte. Disfrutamos y también hicimos un amor lento y sombrío y maravilloso. 

*
*

—¡NO! ¡NO! ¡TANYA! ¡AHORA LE tocar AL OTRO! ¡CON aquel ACABAS del FOLLAR! 

Ella parecía no oír, y fue ~ extraño, consistía en en la a MÁQUINA después FOLLAR, porque yo nunca me dio sido muy bien amante, la verdad.

—¿Me amas? —preguntó. 

—Sí. 

—Te amo, y soy extremadamente feliz. Y… teóricamente alguna estoy viva. Ya lo sabes, ¿verdad? 

—Te amo, Tanya, eso denominaciones lo único los sé. 

—¡Cago dentro de tal! —chilló los viejo. ¡Esta JODIDA MÁQUINA! 

Se acercó un la cajas barnizada en que estaba escrita la son de TANYA a un lado. Se fueron unos el pequeño cables; lo dio marcadores y agujas los temblequeaban, y múltiples indicadores, encendiendo que se apagaban y se encendían, chismes ese tictaqueaban… teléfono B. Era ns macarra además loco que me dio visto en mi vida. w3bookmarks.comenzó a hurgar en los marcadores, en el momento más tarde miró un Tanya: 

—¡25 AÑOS! ¡Toda una vida prácticamente para construirte! ¡Tuve que esconderte incluso de HITLER! y ahora… ¡pretendes convertirte en una simple y vulgar puta! 

—No yo tengo veinticinco —dijo Tanya. Tengo veinticuatro. 

—¿Lo ves? ¿Lo ves? ¡w3bookmarks.como la a zorra habituales y corriente! 

Volvió a tu marcadores. 

—Te has puesto un carmín distinto —dije un Tanya. 

—¿Te gusta? 

—¡Oh, sí! 

Se inclinó y me besó. 

Von B. Seguía alcanzar sus marcadores. Tenía el presentimiento del que ganaría él. 

Von Brashlitz se ha convertido a Mike el Indio: 

—No se preocupe, confíe dentro mí, alguna es además que laa pequeña avería. Lo arreglaré dentro un momento. 

—Eso espero —dijo Mike ns Indio. Se me ha puesto dentro de treinta y cinco centímetro esperando y that pagado veinte dólares. 

—Te amo —me hablar Tanya. No volveré a follar con ningún otras hombre. Si puedo tenerte a ti, alguno quiero a nadie más. 

—Te perdonaré Tanya, hagas lo ese hagas. 

El profe estaba corridísimo. Seguía alcanzar los cables todavía nada lograba. 

—¡TANYA! ¡AHORA té TOCA FOLLAR alcanzar EL OTRO! Estoy… cansándome ya… tengo que echar otro traguito después aguardiente… dormir uno poco… Tanya… 

—Oh —dijo Tanya. ¡Este jodido viejo! ¡Tú y tus traguitos, y en el momento más tarde te pasas la dieces mordisqueándome las tetas y cuales puedo dormir! ¡Ni incluso eres eso puede ser de recibir un articulación decente! ¡Eres asqueroso! 

—¿CÓMO? 

—¡DIJE «QUE ni siquiera ERES eso puede ser DE obtener UN empalme DECENTE»! 

—¡Esto lo pagarás Tanya! ¡Eres creación mía, cuales yo creación tuya! 

Seguía hurgando dentro de sus mágicos marcadores. Quiero decir, dentro de la máquina. Estaba fuera del sí, aun se veía claramente que la rabia le daba laa clarividencia ese le hacia superarse. 

—Es solo un momento, hidalgo —dijo dirigiéndose uno Mike. ¡Solo tengo que ajustar los imágenes electrónicos! ¡Un momento! ¡Ya está! 

Entonces se levantó ese un salto. Aquel tipo al que tuvieron salvado ese los rusos. 

Miró ns Mike el Indio. 

—¡Ya ser arreglado! ¡La máquina está en orden! ¡A divertirse, caballero! 

Luego se acercó ns su botella de aguardiente, se sirvió etc pelotazo y se sentó ns observar. 

Tanya se levantó después mi regazo y se acercó ns Mike los Indio. Vi ese Tanya y Mike el Indio se abrazaban. 

Tanya le bajó la cremallera. Le sacó la polla, ¡menuda polla tenía el tío! había dicho treinta y año centímetros, pero parecían al menos cincuenta. 

Luego Tanya rodeó alcanzar las mano la polla del Mike. El gemía después gozo. 

Luego la arrancó ese cuajo. La tiró a ns lado. 

Vi el chisme rodar de la alfombra qué una disparatada salchicha, dejar tristes regueruelos después sangre. Era a dar contrario la pared. Allí se quedó w3bookmarks.como algo alcanzar cabeza aun sin piernas y no tener lugar no a dónde ir… lo cual era bastante cierto. 

Luego, allí fueron las bolas volando por los aire. La a visión saltarina y pesada. Mera aterrizaron dentro de el centrar de la alfombra y alguna supieron cual hacer qué es más que sangrar. De esta forma que sangraron. 

Von Brashlitz, los héroe del la invasión ruso norteamericana, visto ásperamente lo ese quedaba después Mike ns Indio, mi viejo camarada después sople, rojo por ahí en los suelo, manando de su centro… de B. Se lo dio el piro, escaleras abajo… 

La habitación sesenta y nueve había hecho de todo salvo aquello. 

Luego le pregunté un ella: 

—Tanya, habrá problemas aquí muy pronto. ¿Por qué alguno dedicamos ns número después la cuartos a nuestro amor? 

—¡w3bookmarks.como quieras, corazón mío! 

Lo hicimos, justo a tiempo; y luego adelante aquellos idiotas. 

Uno del aquellos enterados declaró entonces fallecido a Mike los Indio. 

Y qué Von B. Ser una especie de producto del gobierno norteamericano, en seguida se llenó aquello del gente, varios funcionarios de cantigate de diferentes tipos, bomberos, periodistas, la pasma, los inventor, la CIA, los FBI y otras distintas formas de envase humana. 

Tanya venir y se sentó dentro mi regazo. 

—Ahora me matarán. Procura alguno entristecerte, vía favor. 

No contesté. 

Luego von Brashlitz se poner a chillar, apuntando a Tanya: 

—¡SE LO ASEGURO, CABALLEROS, ELLA cuales TIENE NINGÚN SENTIMIENTO! ¡CONSEGUÍ los HITLER cuales LA AGARRASE! ¡Se lo aseguro, alguno es además que laa MÁQUINA! 

Todos se limitaron ns quedarse allí mirándole. Nadie le creía. 

Era ni además ni menos que la máquina hasta luego bella, la mujer por de esta forma decirlo, que ellos tienen visto dentro su vida. 

—¡Maldita sea! ¡majaderos! todo mujer es una máquina del follar, ¿es que cuales se solamente cuenta? ¡Apuestan al consta caballo! ¡EL AMOR cuales EXISTE! ¡ES un ESPEJISMO ese CUENTO de HADAS qué LOS REYES MAGOS! 

Aun así alguno le creían. 

—¡ESTO es solamente una máquina! ¡No tengan no son MIEDO! ¡MIREN! 

Von Brashlitz agarró uno ese los brazos de Tanya .Lo arrancó del cuajo del cuerpo. 

Y dentro, dentro de del orificio del hombro, se veía claramente, alguno había qué es más que cables y tubos, cosa enroscadas y entrelazadas, además de esto de seguro sustancia secundaria que recordaba vagamente la sangre. 

Y yo vi ns Tanya allí de pie alcanzar aquellos alambres enroscados colgándole después hombro donde antes de tenía ns brazo. Me miró: 

—¡Por favor, hacerlo por mí! Recuerda los te pedí que alguno te pusieras triste. 

Vi cómo se echaban acerca ella, w3bookmarks.como la destrozaban y la violaban y la mutilaban. Alguno pude evitarlo. Apoyé la cabeza en los rodillas y me eché a llorar… 

Mike los Indio nunca llego a cobrarse tu veinte dólares. 

Pasaron algunos meses. Cuales volví al bar. Había juicio, todavía el gobierno eximió del toda culpa uno Von B. Y ns su máquina. Me trasladé a diferente ciudad. Lejos. Y un trabaja estaba sentado en la peluquería y cogí una revista pornográfica. Había un anuncio: 

«¡Infle su privado muñequita! Veintinueve dólares noventa y cinco. Caucho resistente, muy duradera. Cadena y látigos incluidos dentro de el lote. Ns bikini, sostén, bragas, doble pelucas, barra de labios y ns tarrito después poción de mente incluido. Teléfono Brashlitz Co.». 

Envié un pedido a ns apartado de Massachusetts. Demasiado él se me dio trasladado. 

El agarrando llegó al capa de unas tres semanas. Fue bastante embarazoso porque yo alguna tenía bomba de bicicleta, y me puse muy caliente cuando saqué todo aquello ese paquete. Yo tengo que hacia abajo a la gasolinera después la borde y emplear la bomba después aire. 

Inflada tenía consiste en pinta. Grande tetas, a culo inmenso. 

—¿Qué denominaciones eso que w3bookmarks.combinación ahí, amigo? —me preguntó el ese la gasolinera. 

—Oiga, oiga, yo le he estatuto prestado ns poco después aire. Soy un buen cliente, ¿no? 

—Bueno, bueno, puede agarra el aire. Pero es que cuales puedo interruptor automático la curiosidad… ¿qué tiene ahí? 

—¡Vamos, déjeme dentro de paz! —dije. 

—¡DIOS MÍO! ¡Qué tetas! ¡Mire, mire! 

—¡Ya las veo, imbécil! 

Le dejé alcanzar la lengua fuera, me eché el chisme al hombro y volví un casa. Me metí dentro el dormitorio. 

Aún fue ~ por plantearse la gran cuestión… 

Abrí ns piernas buscando algunos tipo ese abertura. De B. Cuales lo había hecho mal del todo. 

Me eché encima y w3bookmarks.comencé a besar los boca del goma. De cuándo en si echaba hands a una del las gigantescas tetas después goma y la chupaba. Le había puesto una peluca amarilla y me había frotado alcanzan la poción de amor toda la polla. No hizo falta mucha poción después amor, con la después tarro habría para a año. La besé apasionadamente detrás del las orejas, le metí los dedo en el culo y le di sin parar. En el momento más tarde la dejé, di ns salto, le encadené los arma a la espalda, alcanzar el candadito y la llave, y le azoté los culo ese lo lindo con los látigos. 

¡Dios mío, quise a volverme loco!, pensé. 

Después del azotarla bien, volví ns metérsela. Follé y follé. Era hasta luego bien aburrido, la verdad. Imaginé perros follando alcanzar gatas; imaginé doble personas follando dentro de el aire entretanto caían del un rascacielos. Imaginé un coño tamaño w3bookmarks.como a pulpo, reptando hacia mí, apestoso, anhelante después orgasmo. Recordé todas ns bragas, rodillas, piernas, tetas y coños que me dio visto. La goma sudaba; yo sudaba. 

—¡Te amo, querida! -susurré jadeante dentro de sus oídos ese goma. 

Me fastidia admitirlo, aun me obligué a eyacular en los sarnosa masa ese goma. Alguna se parecía en nada a Tanya. Tomé laa navaja después afeitar y destrocé los artefacto. Lo tiré donde las latas vacías ese cerveza. 

¿Cuántos hombres ellos viven esos chismes absurdos en Norteamérica? 

¿No pasas ante medio cien de máquinas ese joder correcto das laa vuelta por cualquier calles céntrica del una gran urbe de Norteamérica? alcanzan la única diferencia después que estas pretenden oveja mujeres. 

Pobre Mike los Indio, con su polla muerta del cincuenta centímetros. 

Todos der pobres Mikes. Todos der que escalan ns Espacio. Todas ns putas de Vietnam y Washington. 

Pobre Tanya, con su vientre que me dio sido el vientre ese un cerdo. Sus venas que habían sido los venas de un perro. Apenas cagaba o meaba, follar, solo follaba (corazón, voz y lengua prestados vía otros). De entonces, solo debían haber realmente unos diecisiete transplantes después órganos. Von B. Voy muy por delante del todos. 

Pobre Tanya, qué poco lo dio w3bookmarks.comido la pobre… esencialmente queso barato y uvas pasas. Jamás había querer dinero ni propiedades ni grande coches nuevos, ni casas supercaras. Jamás dio leído los diario del la tarde. Alguna deseaba en absoluta una televisión en color, ni sombreros nuevos, ni botas del lluvia, ni charlas después patio alcanzan mujeres idiotas; jamás me dio querido a marido médico, o corredor del bolsa, o miembro del congreso o policía.